NIGHTCRAWLER

Tras ser testigo de un accidente, un apasionado joven que no consigue encontrar trabajo descubre el mundo del periodismo criminalista en la peligrosa ciudad de Los Ángeles.

BLACKHAT: AMENAZA EN LA RED

Varios agentes estadounidenses y chinos, con ayuda de un convicto liberado, unen sus fuerzas para detener a un misterioso hacker que amenaza con provocar un caos económico y social a nivel mundial.

ALMA SALVAJE

Tras una serie de trágicas experiencias personales, Cheryl Strayed recorre en solitario más de mil kilómetros a través del desierto de Mojave en un intento de encontrarse a sí misma.

PROYECT ALMANAC

Un grupo de jóvenes se embarca en una aventura cuando descubren planes secretos para construir una máquina del tiempo, que utilizarán para arreglar sus problemas y obtener beneficios personales.

ANNIE

Musical sobre una huérfana que conoce a un rico financiero, cuyo encuentro cambiará para siempre sus vidas. Remake del musical "Annie", adaptado a la época moderna y con música de Jay-Z.

CAPITÁN HARLOCK

2977: El universo está inmerso en una gran batalla intergaláctica. Tras haber sido desterrado, el capitán Harlock y su tripulación del crucero Arcadia vuelven a la Tierra para combatir a la poderosa coalición Gaia.

LAS OVEJAS NO PIERDEN EL TREN

Luisa y Alberto se han visto obligados a irse a vivir al campo, pero la vida rural es menos idílica de lo que creían. A pesar de que no atraviesan sus mejores momentos, Luisa está obsesionada con tener otro hijo.

EVA VAN END

Los miembros de una familia disfuncional comienzan a reinventarse gracias a su convivencia con un estudiante de intercambio que se muda con ellos.

miércoles, 28 de enero de 2015

(1) INTO THE WOODS, de Rob Marshall.

RANCIO BATIBURRILLO DE CUENTOS INFANTILES

La adaptación fílmica del exitoso musical de Broadway Into the Woods me ha decepcionado bastante. Quizá sea que, rondado los cuarenta, uno ya no cree en los cuentos infantiles de antaño, pero ni su disparatado argumento —que mezcla arbitrariamente conocidos relatos de los hermanos Grimm como Caperucita Roja, Jack y las habichuelas, Cenicienta o Rapunzel— ni su aparente transgresión a la hora de rediseñar a sus personajes salvan de la quema una película tan hueca como intrascendente. 




En su gestación se juntaron, además, un rutinario Rob Marshall, que desde Chicago (2002) siente apego a este género cinematográfico aunque sea incapaz de insuflar pasión e imaginación a sus creaciones, y una compañía Disney en pleno proceso de redefinición. Antiguo adalid de la versión más mojigata del cuento clásico, este gran estudio lleva años enfrascado en un proceso de aggiornamento de su vasto legado de princesas de ensueño y brujas malvadas para acomodarse a los nuevos gustos del público joven actual.

Hace casi treinta años, Stephen Sondheim y James Lapine aplicaron al cuento tradicional un filtro de sana desmitificación en formato teatral, con una mirada un poco más adulta. Ahora, ya metidos en el siglo XXI, la misma fórmula trasladada a la gran pantalla se me antoja una caprichosa antigualla, un homenaje a destiempo que solo emocionará a los mas nostálgicos.

Pau Vanaclocha




martes, 27 de enero de 2015

(3) `71, de Yann Demange.

SALVAR AL SOLDADO HOOK

El primer largometraje de Yann Demange
un parisino afincado en Londres, realizador de documentales, publicidad, vídeos musicales, cortometrajes y series de TV, con estudios de comunicación audiovisual iguala o supera  en interés a muchas de las películas que se han dedicado al conflicto de Irlanda del Norte entre católicos y protestantes, es decir, entre republicanos y monárquicos, entre independentistas y unionistas. El año 1971 fue precisamente el que inició la etapa de mayor violencia, con centenares de atentados y muertes. El film de Yann Demange viene a ser un compendio de todos los anteriores por cuanto integra en su discurso no sólo una apelación al pacifismo sino también una condena de la dura represión británica y de la brutalidad terrorista de los activistas irlandeses.




El relato transcurre a lo largo una sola noche, cuando el joven soldado británico Gary Hook, encarnado por el actor Jack O´Connell, queda accidentalmente aislado en un barrio católico de Belfast, tras las líneas enemigas. Su personaje asume plenamente el punto de vista narrativo, contemplando la sangrienta lucha y la compleja situación que involucra a ejército, policía, IRA oficial, IRA provisional, espías infiltrados, civiles, etc. todos inmersos en una especie de caos en el que, como en las guerras, no hay reglas a respetar excepto la de eliminar al oponente y la de salvar la propia vida. Es un juego sucio en el que la ambigüedad moral acaba dejando paso a la más absoluta arbitrariedad. La división entre buenos y malos se diluye y la única idea útil es la de sobrevivir en medio de un infierno de violencia, sangre y destrucción.

`71 es más un thriller que un film bélico al uso a causa del predominio de la acción, de ese mecanismo elemental basado en la persecución y en la huída. Su tesis contraria a toda confrontación civil y a cualquier intervención militar se desprende de las diversas situaciones y del  modo en que se resuelven. Magnífica la dirección del debutante Yann Demange, con su nerviosa cámara siempre escrutadora y su ritmo trepidante, con ausencia de escenas de mero relleno y con una fotografía llena de sombras sugiriendo la idea de inseguridad y de peligro, además de una excelente banda sonora de David Holmes, compuesta electrónicamente a base de ruidos y de acordes no melódicos que ayudan a subrayar el clima angustioso y deshumanizado que muestra la película.

José Vanaclocha




(2) NO LLORES, VUELA, de Claudia Llosa.

LA INFANCIA DE IVÁN

De la prestigiosa y galardonada cineasta peruana Claudia Llosa conocemos su particular concepción del cine tras la visión de Madeinusa (2006) y de La teta asustada
(2009). Ahora, después de su tercer largometraje, nos percatamos de que lo que le une a su tío el escritor Mario Vargas Llosa— y a la generación de novelistas latinoamericanos de los 60 es el empleo de un estilo narrativo y expresivo empapado de “realismo mágico”, una combinación de naturalismo y elementos fantásticos en la que la vida cotidiana aparece íntimamente conectada a resortes de carácter esotérico y donde lo sobrenatural adquiere tanta relevancia como la razón y la voluntad del ser humano.




En este tercer largometraje de Claudia Llosa, el chasis argumental es un puro y simple melodrama pero ella trasciende la anécdota
un conflicto familiar, la muerte accidental de uno de los hijos, una larga separación materno-filial, el reencuentro final— con una serie de referencias a la naturaleza, el arte, la fe, la maternidad, la tragedia, el amor, la enfermedad y la muerte que para unos significa el logro de un genuino discurso poético y para otrosentre los que me encuentro— una mezcla algo pretenciosa de misticismo y trascendencia que, evocando la querencia metafísica de Andrei Tarkovski, no constituye más que un relato bastante hermético desarrollado de forma ascética mediante flash-backs y con muy pocos datos explicativos.

Esta producción multinacional tiene como núcleo temático las relaciones rotas y más tarde restablecidas entre Nana e Iván, abordado con una cámara al hombro que filma de cerca de los actores y que alterna los primeros planos con otros generales que muestran la inmensidad helada de los paisajes de Manitoba (Canadá). En la intención de la realizadora está, al parecer, hacer una reflexión sobre la creación artística como catarsis y sublimación de los sufrimientos cotidianos. Otra cosa es lo que el espectador pueda llegar a percibir.

José Vanaclocha




lunes, 26 de enero de 2015

PREMIOS SINDICATO DE ACTORES 2015: PALMARÉS

PALMARÉS DE CINE
 
MEJOR ACTOR
Eddie Redmayne, por La teoría del todo.
MEJOR ACTRIZ
Julianne Moore, por Siempre Alice.
MEJOR ACTOR SECUNDARIO
J.K. Simmons, por Whiplash.
MEJOR ACTRIZ SECUNDARIA
Patricia Arquette , por Boyhood.
MEJOR REPARTO
Michael Keaton, Emma Stone, Edward Norton, Zach Galifianakis, Naomi Watts, Andrea Riseborough, Amy Ryan, por Birdman.
MEJOR CONJUNTO DE DOBLES DE UNA PELÍCULA
Invencible (Unbroken), de Angelina Jolie.

PALMARÉS DE TV
 
MEJOR ACTOR DE SERIE DRAMÁTICA
Kevin Spacey, por House of Cards.
MEJOR ACTRIZ DE SERIE DRAMÁTICA
Viola Davis, por How to get away with murder.
MEJOR ACTOR DE SERIE DE COMEDIA
William H. Macy, por Shameless.
MEJOR ACTRIZ DE SERIE DE COMEDIA
Uzo Aduba,por Orange is the new black.
MEJOR ACTOR EN TV MOVIE O MINISERIE
Mark Ruffalo, por The normal heart.
MEJOR ACTRIZ EN TV MOVIE O MINISERIE
Frances McDormand, por Olive Kitteridge.
MEJOR REPARTO EN SERIE DRAMÁTICA
Downton Abbey
MEJOR REPARTO EN SERIE DE COMEDIA
Orange is the new black





PREMIOS FEROZ 2015: PALMARÉS

La Asociación de Informadores Cinematográficos de España ha entregado los II Premios Feroz, galardones creados para reconocer el mérito y la calidad de las producciones cinematográficas españolas de cada año.
La intención de estos galardones es la de convertirse en la antesala de los Premios Goya y por ello son reconocidos popularmente como los Globo de Oro españoles.

PALMARÉS
 
MEJOR DRAMA
La isla mínima, de Alberto Rodríguez.
MEJOR COMEDIA
Carmina y amén, de Paco León.
MEJOR DIRECCIÓN
Alberto Rodríguez, por La isla mínima.
MEJOR ACTOR PROTAGONISTA
Javier Gutiérrez, por La isla mínima.
MEJOR ACTRIZ PROTAGONISTA
Bárbara Lennie, por Magical Girl.
MEJOR ACTOR DE REPARTO
José Sacristan, por Magical Girl.
MEJOR ACTRIZ DE REPARTO
Iztiar Aizpuru, por Loreak.
MEJOR MÚSICA ORIGINAL
Julio de la Rosa, por La isla mínima.
MEJOR GUIÓN
Carlos Vermut, por Magical Girl.
MEJOR TRAILER
La isla mínima
, de Alberto Rodríguez.
MEJOR CARTEL
Magical Girl
, de Paco León.

jueves, 22 de enero de 2015

(3) BABADOOK, de Jennifer Kent.

UN CUENTO SINIESTRO

Puede aparentar la típica película de terror en la que un ente sobrenatural acosa a una familia, pero esta pequeña y artesanal producción australiana contiene un poso psicológico y un despliegue narrativo que la sitúan a años luz del clásico modelo de cine de género USA consolidado en los años ochenta, donde el monstruo va diezmando a un grupo de bobos adolescentes en un entorno más o menos cotidiano.

Cierto es que la sinopsis, basada en un cortometraje titulado Monster, desmiente el párrafo anterior, pero lo importante aquí no es el qué sino el cómo. Una joven madre y su hijo preadolescente encuentran un extraño y siniestro cuento en su casa que, al leerlo, convocan al monstruo del título, un ser maligno que amenaza con acabar con ellos. Hasta aquí lo convencional.



El resto, sin embargo, es un digno ejercicio de estilo en el que la debutante Jennifer Kent despliega un convincente estudio de personajes enmarcados en un espacio hostil y desasosegante, una casa a la que no se le puede llamar hogar. Kent domina los códigos del suspense hasta el punto de convertir el miedo en el protagonista absoluto de la historia, más allá de un engendro que apenas se ve pero sí se oye, concretamente una expresión terrorífica: ¡Babadook, Dook, Dook! El hecho de que no sea necesario mostrar el ser maligno para dar miedo demuestra su talento. Por otra parte, el diseño de las escenas, con un contrastado juego de luces y sombras, la deformación de espacios, el recurso a lo onírico y un minimalismo escénico casi abstracto, recuerda el cine expresionista alemán de principios de siglo XX.

No obstante, lo que trasciende de Babadook es la ambigüedad con que trata el mecanismo psicológico del terror, amparándose en el contexto de una relación materno-filial traumática y potencialmente destructora. Una viuda que no ha digerido el fallecimiento de su marido en un trágico accidente de tráfico y un niño con evidentes síntomas de inadaptación hacen dudar al espectador del origen y causa del citado Babadook, sugiriéndose entre líneas que todo puede ser producto de la locura o un odio subconsciente y antinatural de la madre hacia el hijo, al que le responsabiliza de la pérdida de su cónyuge. El resultado es una mujer que intenta proteger a un hijo que al mismo tiempo teme, y un chaval que no entiende a una mujer que adora y a la que intenta defender, seguramente de sí misma.

A destacar la creíble interpretación de los actores Essie Davis y Noah Wiseman en los papeles principales, la primera a la hora de mostrar la progresiva desesperación de la madre ante el comportamiento inestable del hijo y el hostigamiento del monstruo, el segundo por la contundente encarnación del miedo infantil ante la oscuridad.

Pau Vanaclocha




(1) V3NGANZA, de Olivier Megaton.

YO POR MI HIJA !MATO!

Digna heredera de aquel cine ultraviolento ochentero protagonizado por un justiciero, con Charles Bronson como principal valedor, la saga Venganza ha demostrado que pese al tiempo transcurrido la fórmula sigue gozando de buena salud. Nadie, hace 7 años, hubiera dado un duro por Venganza (Pierre Morel, 2008), una pequeña producción francesa que apelaba a la venganza como el mejor método para resolver conflictos. Eso sí, estaba interpretada por un solvente Liam Neeson, en un drástico cambio de registro, y el film revelaba una mayor profundidad argumental comparado con el resto de producciones de similar temática.

Su éxito de taquilla impulsó una segunda parte, Venganza: Conexión Estambul (Olivier Megaton, 2012), con un acertado cambio de escenario y más dosis de acción/violencia con que compensar ya su falta de originalidad.




Ahora nos llega su tercera entrega, nuevamente dirigida por un disciplinado Megaton, que sigue las andanzas del ex-agente de operaciones especiales Bryan Mills, esta vez en Los Ángeles, huyendo de la policía y tratando de demostrar su inocencia al ser acusado del asesinato de su exmujer. Se trata de la más endeble de la citada saga, porque todo lo narrado ya ha sido explotado hasta la saciedad en el cine de acción, desde la figura del falso culpable, la trama del fugitivo que trata de demostrar su inocencia, la investigación policial paralela y el escarmiento final a los villanos de turno.

Como única novedad, en medio de tanta pelea, tanto tiro y tanta persecución, observamos en diversas escenas la faceta familiar del protagonista, a punto de convertirse en abuelo, revelando que en el fondo es un tipo entrañable, sensible y cariñoso. Pero claro, amenazan a su hija y cualquiera reaccionaría así...

Pau Vanaclocha




miércoles, 21 de enero de 2015

(2) LA TEORÍA DEL TODO, de James Marsh.

LA VIDA DE STEPHEN HAWKING

Del estimable documentalista británico James Marsh hemos podido conocer aquí The king (2005) y Man on a wire (2008), además de Proyecto Nim (2011) que fue difundido solamente en formato DVD. Su último trabajo, La teoría del todo, es una biografía bastante convencional del astrofísico Stephen Hawking, mostrando su brillante etapa de estudiante y de doctorado en Cambridge (1963), su boda con la alumna de Arte Jane Wilde, sus libros volcados en el estudio teórico del Tiempo y su separación matrimonial tras 25 años de complicada convivencia. Aparecen subrayados aquí el amor, la dedicación y la entrega de la esposa a un ser tan excepcional en talento como devastado en lo físico, pues a sus 21 años le detectaron los primeros síntomas del ELA o enfermedad de Lou Gehrig, un proceso degenerativo neuronal que provoca una casi completa atrofia muscular aunque sin afectar a la mente. Afortunadamente, pese a vaticinarle tan sólo dos años de vida, aún sigue entre nosotros.




La película es una adaptación, por el guionista Anthony McCarten, del libro de memorias de Jane Hawking, primera esposa de Stephen con la que tuvo tres hijos, dejando un poco en la penumbra, al igual que su condición de ateo, sus trayectorias personales tras su ruptura matrimonial ya que ella se casó de nuevo con un músico y él con su enfermera. El relato, no obstante, está bien documentado, con planos que imitan las cintas caseras de los 60 y 70 para significar el paso de los años, además de haber reproducido fielmente las sillas de ruedas que fue utilizando el famoso autor de tratados sobre el origen y el previsible final del universo, especialmente el sofisticado modelo equipado con pantalla para textos y sintetizador de voz.

Un film divulgativo no exento de aspectos interesantes aunque, para mi gusto, demasiado lineal, plano y sentimental que cuenta con una extraordinaria interpretación de Eddie Redmayne y con una fuerte carga emotiva por el enorme contraste entre la flaqueza de la carne y la grandeza del espíritu en un  hombre como Stephen Hawking, un amante de la ópera como se patentiza en los dos fragmentos wagnerianos que suenan de la tetralogía El anillo del Nibelungo, una música sin duda perteneciente también a otra galaxia.

José Vanaclocha




(2) WHIPLASH, de Damien Chazelle.

LAS ANGUSTIAS DE UN BATERÍA DE JAZZ

Segundo largometraje de Damien Chazelle
nacido en 1985, estudios en Harvard que utiliza abundantes datos de su propia biografía para elaborar el guión de este film que expone las muchas dificultades que obstaculizan la carrera de un joven batería de jazz especialmente atormentado por la severa y autoritaria manera de dirigir la banda por un profesor que, en el fondo, resulta tan tierno como preocupado por la educación musical de sus alumnos.

Son muchas las películas que han abordado el mundo del jazz retratando a sus principales figuras, pero generalmente lo han presentado como un contexto negativo donde la vida bohemia transcurre rodeada de sexo, juego, alcohol y drogas. Se salvan de esta visión dominante los solventes filmes de Bertrand Tavernier (Alrededor de la medianoche, 1986), Clint Eastwood (Bird, 1988) y pocos más. En esta ocasión se nos muestra el duro aprendizaje jazzístico como un camino sembrado de sangre, sudor y lágrimas en el que son muchos los llamados y pocos los escogidos pues la mayoría de ellos abandonan y otros acaban vencidos por la ansiedad y la depresión e incluso unos pocos por el suicidio.




Lo peor de Whiplash es que presenta de forma sensacionalista, como una tragedia, lo que no es sino la necesaria perseverancia y disciplina para llegar a ser un buen músico de jazz en general y un gran batería en particular, apelando a la genialidad y a un exagerado sacrificio cuando en realidad se trata de una cuestión de trabajo, aplicación, constancia, talento y labor de conjunto. Está fuera de lugar pues aquí esa obsesión tan estadounidense por el éxito individual a cualquier precio.

Pero aunque sobran bastantes tópicos, el film contiene elementos divulgativos de interés: la batería
como fundamental base rítmica del grupo; la demasiado esquemática explicación de la decadencia actual del jazz la técnica y la profesionalidad no pueden suplantar a la pasión y al feeling de los intérpretes; las alusiones verbales a los maestros como Buddy Rich, Charlie Parker, Jo Jones y Louis Armstrong; la reiterada ejecución de “Caravan” de Duke Ellington y de piezas de Justin Hurwitz, responsable de la banda sonora, etc.

Whiplash es el típico film independiente USA hecho con más entusiasmo que dinero y que logró ser premiado en Sundance. La cámara enfoca a los instrumentos desde muy cerca, se muestran las clases en un conservatorio de Nueva York, los abundantes concursos para bandas de jazz y la apoteósica consagración del protagonista en el Carnegie Hall. También se alude, de forma bastante discutible, a la dudosa compatibilidad entre la plena dedicación a la música y una vida amorosa normalizada.

José Vanaclocha




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