BEN-HUR

Ben-Hur es un noble de Jerusalén que es falsamente acusado de traición por su amigo Messala, un tribuno del ejército romano. Tras escapar de la esclavitud, decide buscar venganza.

NO RESPIRES

Unos ladrones entran en la casa de un ciego solitario creyendo que es una presa fácil. Pero pronto se encuentran atrapados y luchando por sobrevivir contra un peligroso psicópata.

BLOOD FATHER

Lydia es acusada de haber robado a un cartel, pero es una trampa de su novio traficante. Deberá huir con un único aliado: su padre, un eterno fracasado, antiguo motero rebelde y ex presidiario.

SIETE VIDAS, ESTE GATO ES UN PELIGRO

Un ejecutivo sin escrúpulos le compra un gato a su hija como regalo de cumpleaños. De camino a casa sufre un accidente y despierta atrapado en el cuerpo del minino.

EL ELEGIDO

Ramón Mercader, un joven comunista español, es captado por los servicios secretos soviéticos para participar en un complot ordenado por Stalin. En 1940 viaja a México para asesinar a Trotsky.

CRIMINAL

Un peligroso e impredecible criminal adquiere las habilidades, secretos y recuerdos de un agente de la CIA fallecido, para terminar una misión para el gobierno.

LOS VISITANTES LA LÍAN

Godofredo de Miramonte y su sirviente Delcojón viajan a la Revolución Francesa. Allí, los descendientes de Delcojón confiscan el castillo a los descendientes de Godofredo.

LA ESPERA

Anna pasa los días en su villa de Sicilia. Inesperadamente llega Jeanne, la novia de su hijo, para pasar las vacaciones de Pascua. Mientras esperan a Giuseppe, empiezan a abrirse la una a la otra.

LA PUERTA ABIERTA

Rosa es prostituta, heredó el oficio de su madre, quien convierte su vida en un infierno. Rosa no sabe ser feliz. Pero la llegada de un nuevo integrante a su familia cambiará las cosas.

LEJOS DEL MAR

Santi sale de la cárcel. Decide visitar a Emilio, un antiguo compañero de celda que está enfermo. Conoce a Marina, la médico que atiende a su amigo, con quien se cruzó hace muchos años.

CERCA DE TU CASA

Tras perder su casa por no poder pagarla, un joven matrimonio y su hija de 10 años se mudan a casa de los padres de ella, pero esa vivienda también se verá amenazada por el embargo.

lunes, 29 de agosto de 2016

(2) 52 VIVE O MUERE, de John Frankenheimer.

UN FILM REALIZADO CON OFICIO

Adaptación de la novela de Elmore Leonard, una típica trama criminal en la que un acaudalado empresario casado es víctima de una chantaje al ser grabadas sus relaciones íntimas con una jovencita utilizada para tal fin. Y si la película de Frankenheimer destaca de entre la mayoría de títulos estadounidenses que nos llegan es porque, sorteando el sensacionalismo y la espectacularidad como fórmulas primordiales, centra su atención en el drama humano de los protagonistas: un matrimonio cuya convivencia se ha deteriorado con el paso de los años, pero que ve afianzada su relación ante la amenaza exterior.

En el relato encontramos varias matizaciones que lo hacen interesante: los chantajistas van variando su estrategia según las reacciones de la víctima, amenazando la concordia conyugal, la carrera política o la vida de la esposa o acusando de asesinato al inocente. Y la originalidad del film radica en la forma en que el empresario hace frente a los malvados sin recurrir a la policía, despertando las disidencias y la ambición de los tres delincuentes mediante un plan minuciosamente elaborado.

Que una película logra entretener, incluso interesar, más de hora y media es un mérito indiscutible. Y 52 Vive o muere lo consigue gracias a un guión habilidoso, unos magníficos actores entre los que destacan  Roy Scheider, John Glover y Ann-Margrety una experta dirección de Frankenheimer, partidario como siempre, en sus obras dramáticas, de los encuadres rigurosos, el ritmo tenso y la fotografía contrastada.

José Vanaclocha


 

(0) EL ESCOTE, de Antoni Verdaguer.

EROTISMO CHABACANO

Adaptación de una novela erótica de María Jaén, muy torpemente dirigida por el novato Toni Verdaguer e insulsamente interpretada por la chatita y sandunguera Laura Conti, incapaces el uno y la otra de crear un clima sensual que traspase la pantalla y llegue al patio de butacas.

Guión incoherente, personajes estereotipados y planificación arbitraria en ningún momento logran superar, a base de imaginación, las limitaciones propias del blandiporno.

José Vanaclocha


 

miércoles, 24 de agosto de 2016

(2) STAR TREK: MÁS ALLÁ, de Justin Lin.

EL UNIVERSO TRIKKIE SE EXPANDE

Tercera entrega de la consolidada franquicia cinematográfica edificada desde el mayor respeto al espíritu de la serie televisiva original creada por Gene Roddenberry en 1966, Star Trek: Más allá cuenta como principal novedad el relevo de J. J. Abrams en la dirección y su sustitución por Justin Lin, un especialista en el género de acción que mantuvo el tipo en la saga Fast & Furious, y como curiosa anécdota la inclusión del actor Simon Pegg en el equipo de guionistas.



Star Trek: Más allá sigue manteniendo, afortunadamente, un nivel de calidad superior al habitual en un género plagado de convencionalismos y lugares comunes, resultando un relato entretenido que aporta grandes dosis de aventura, humor y ciencia-ficción tanto al público versado en el universo trekkie como al neófito.

El film no inventa nada nuevo, pero se agradece su condición de sano divertimento. Conocidos los personajes, la tecnología futurista y el tono desenfadado, ahora toca simplemente narrar una nueva misión de la célebre nave espacial Enterprise con la que explorar mundos desconocidos, desarrollar relaciones entre personajes y recuperar las reflexiones filosóficas de la serie fundacional, todo ello envuelto en una aureola de nostalgia lleno de guiños y referencias que los frikis agradecerán.

Pau Vanaclocha



(1) MI GENERAL, de Jaime de Armiñán.

PARÁBOLA DE LO MILITAR

Cervantes o Swift, con El Quijote o Los viajes de Gulliver, recurrieron a la parábola para expresar de forma satírica ideas que en su tiempo eran difícilmente tolerables por el poder establecido, alterando la lógica naturalista del relato con el objeto de descubrir mejor la incoherencia o la injusticia de las situaciones reales.

¿Es, pues, Mi general una parábola? Lo es en cuanto aborda el "delicado" tema del estamento militar en España. Armiñán recurre a la inversión de las relaciones jerárquicas: en un curso sobre armamento moderno, los generales son los alumnos que deben subordinarse a la disciplina impuesta por profesores que son jóvenes oficiales. Pero la película pasa de puntillas sobre cuestiones básicas: la obediencia del poder militar al civil, la plena asunción de la democracia, la modernización de una institución tradicionalmente conservadora que debe aceptar el pluralismo... para centrar su atención en el humor, esto es, los viejos generales que se comportan como traviesos y pícaros escolares, en medio de un torrente de blando humanismo y de buenos sentimientos que canalizan la suave crítica hacia aspectos individuales. El autoritarismo, el egoísmo, la vanidad o las deficiencias culturales son meros defectillos personales que no empañan la nobleza del colectivo, porque al final y en el fondo todos son estupendos, capaces de aprobar el curso e incluso de enamorarse.

Un plantel de excelentes actores hace lo que puede para sacar adelante esta simpática y amable comedia castrense.

José Vanaclocha


 

(4) SIN TECHO NI LEY, de Agnès Varda.

EL PRECIO DE LA LIBERTAD

El film cuenta la soledad y el vagabundeo de Mona, una chica marginada, por los pueblos y campos del sur de Francia. El relato es una especie de encuesta que empieza y termina con el descubrimiento de su cadáver, mostrando los testimonios de quienes la conocieron.

Mona intenta compaginar su libertad con la penuria física —hambre, frío, suciedad— inherente a su desarraigo, produciéndose en la gente "establecida" un contradictorio sentimiento de envidia/curiosidad/repulsión ante su vida bohemia, mientras ella por su parte intenta aprovecharse de las ventajas del "sistema" —comida, alojamiento— sin participar en sus inconvenientes —la disciplina y el esfuerzo de un trabajo—.

Varda ni condena ni redime a su protagonista, aunque la presente como una chica amoral, limitándose a mostrar los acontecimientos mediante continuos travellings laterales con una cámara que la sigue para dejarla al final del plano, retratando de forma realista los ambientes rurales y campesinos por los que ella deambula, dotando al conjunto de un patético tono de tristeza y desamparo, a lo que contribuye la misma interpretación hermética de Sandrine Bonnaire y la música atonal de la banda sonora.

Sin techo ni ley es una película muy interesante cuya estructura itinerante viene a enriquecer nuestro conocimiento de ese sector de población marginada que constituye el detritus económico de la llamada "sociedad del bienestar", haciéndonos meditar sobre el alto precio que hay que pagar por esa presunta libertad total que supone el desarraigo absoluto. Un film admirable, especialmente si contemplamos su rigor formal y conocemos las circunstancias de un rodaje casi improvisado, a partir de un guión mínimo, pero con abundante documentación previa —entrevistas, observaciones, etc.— obtenida sobre el terreno.

José Vanaclocha



martes, 23 de agosto de 2016

(3) LA ESTACIÓN DE LAS MUJERES, de Leena Yadav.

CONTUNDENTE MANIFIESTO FEMINISTA HINDÚ

Nos llega el tercer largometraje de la realizadora Leena Yadav, hija de un general del ejército indio en constante cambio de residencia, poseedora de estudios universitarios y responsable de trabajos en publicidad y en televisión. La estación de las mujeres, película muy premiada en festivales pero discutida en su país de origen, es una implacable denuncia de la situación subordinada y humillante de las mujeres hindúes, una rotunda crítica de los valores machistas y patriarcales dominantes, un testimonio rotundo de la represión sexual generalizada y un relato de fuerte carga emotiva. Es, sin duda, uno de los mejores títulos llegados últimamente del cine indio y, con toda seguridad, la que ha mejor ha plasmado una sensibilidad feminista militante.




Ubicada en un pequeño poblado del reseco noroeste de la extensa nación de Gujarat pero rodada en el vecino estado de Rajasthan, resulta sorprendente la cantidad de problemas que surgieron a la hora de su filmación: negativas para obtener la autorización por solicitarla una cineasta culta y vestida de forma moderna, los figurantes locales que no podían contener su excitación en las escenas de las bailarinas… En el film se muestra de forma clara el atraso, el apego a las viejas tradiciones, la misoginia, la represión sexual y la agresividad de los hombres, que consideran a las mujeres como meros instrumentos de su placer además de esclavas destinadas a las tareas domésticas y, en sus ratos libres, a trabajos agrícolas y a la confección de vestidos.

En la película las cuatro protagonistas acaban rebelándose contra las insoportables condiciones de vida a que están condenadas: violaciones, jóvenes viudas abocadas a la soledad, matrimonios con desconocidos concertados por los padres, novias adolescentes compradas por la familia del novio, maltratos físicos, la fertilidad como valor supremo, maridos borrachos y puteros, la condena social de las bailarinas-prostitutas ambulantes, el lesbianismo como remedio erótico femenino…

Para escribir el guión, durante el rodaje y después del estreno, la directora recibió numerosos testimonios sobre el objeto de la narración, que reclama la necesaria toma de conciencia y la reacción de la población femenina: como ejemplo, la solidaridad de género y la consideración de todos como seres humanos dignos de respeto al margen de su sexo, religión o casta. Pero las mujeres tienen que abandonar finalmente la aldea para marchar a la gran ciudad en busca de libertad, trabajo y dignidad.

La estación de las mujeres debe mucho a la buena fotografía de Russell Carpenter, a las canciones populares y al hábil montaje que la propia Leena Yadav realizó en Los Ángeles (USA). De visión muy recomendable.

José Vanaclocha


(3) LOS CABALLEROS BLANCOS, de Joachim Lafosse.

EL INFIERNO DE LAS BUENAS INTENCIONES

Joachim Lafosse es un prestigioso y galardonado cineasta belga de 41 años de quien pudimos ver estrenados en Valencia Propiedad privada (2006) y Perder la razón (2012). Los caballeros blancos es su sexto largometraje, rodado en Marruecos y premiado en el festival de San Sebastián con la Concha de Plata al mejor director. Constituye un relato complejo con personajes llenos de contradicciones ya que puede interpretarse también como una parábola sobre las difíciles relaciones entre Europa y África, con un fuerte contraste entre la riqueza y la pobreza que sólo puede generar desigualdades, abusos e injusticias.En la misión humanitaria que narra el film podemos atisbar una dimensión tanto política —el neocolonialismo— como moral —los límites de la solidaridad, convertida en caridad o en negocio— partiendo del error de querer hacer el bien sin respetar la soberanía de cada nación ni los sentimientos de los habitantes del llamado Tercer Mundo. Los miembros de la ONG Move for kid en este caso, con Jacques Arnault —el estupendo actor Vincent Lindon— al frente, acaban perdiendo contacto con la realidad y se inventan sus propias reglas del juego movidos por una mezcla de emociones y de intereses.




La película está inspirada en hechos reales: la operación Arca de Noé, que acabó en los tribunales, donde se debatió si los cooperantes eran sólo unos idealistas o si vulneraron conscientemente las leyes de un país extranjero. Pero Joachim Lafosse ha declarado que en su cine no interesa la fidelidad documental sino la creación imaginativa que ofrece la ficción al permitir reflexiones más ricas y profundas sobre el mundo desde un punto de vista más libre y personal, aunque también es posible que sus palabras obedecieran a una estrategia defensiva ante posibles demandas judiciales dado que su film es de los calificados como “políticamente incorrectos”.

En este caso, la ayuda humanitaria se dirige al Chad para recoger a pequeños huérfanos y entregarlos en adopción a familias francesas. Se trata de un país centroafricano, una república presidencialista con más de diez millones de habitantes y casi 1.300.000 km2 de territorio donde se habla francés, árabe y dialectos tribales. Desde su independencia en 1960 no han cesado las guerras territoriales y las civiles entre las diversas etnias, la última entre el ejército gubernamental y los rebeldes apoyados por Sudán, por lo que la ONU ha establecido una zona de seguridad en Darfur.

En este marco geopolítico se desarrollan los hechos narrados por la película, situaciones repletas de dificultades, problemas y presiones. Pero este plan humanitario, aparentemente altruista, lleva aparejadas elevadas sumas de dinero ya sea en forma de financiación por los futuros padres adoptivos, sobornos a los jefes de los poblados, gastos en transportes y en personal auxiliar, etc., todo lo cual confiere a la aventura una notable ambigüedad caracterizada por el choque entre las buenas intenciones, la dura realidad y los intereses ocultos. En resumen, la crónica de una misión imposible.

José Vanaclocha



(1) PETER Y EL DRAGÓN, de David Lowery.

MI AMIGO EL MONSTRUO

Posiblemente, la generación que ahora atraviesa los 40 retenga en la memoria fragmentos de una obra menor de Walt Disney titulada Pedro y el dragón Elliot (1977), candoroso musical que integraba dibujos animados y actores reales dirigido por Don Chaffey, en el que un niño huérfano y un simpático dragón protagonizaban divertidas aventuras. No llegaba al nivel de producciones anteriores de similares características como Mary Poppins (1964) o La bruja novata (1971), pero a un servidor le agradó su tono desenfadado y jocoso y, para la tosquedad de su técnica de animación vista a posteriori, resultaba hasta encantadora, con personalidad propia.




En pleno proceso de revisión y actualización de su vasto patrimonio, la casa del ratón nos ofrece un remake del citado film en el que no solo se adapta al formato digital con sus deslumbrantes posibilidades técnicas, sino que se acomoda a los gustos y tendencias del público infantil y juvenil actual, al precio de alterar completamente el tono de la cinta original. Así, la travesura es sustituída por el conflicto familiar; las canciones desaparecen de su banda sonora para centrarse en el drama personal; y se añaden las correspondientes dosis de mensaje ecologista. La visión de la infancia ha sido “oscurecida” para mostrar su faceta sombría y problemática, de acuerdo con los nuevos cánones posmodernos del cine infantil contemporáneo, al estilo de Donde viven los monstruos (2009), de Spike Jonze.

Como resultado, Peter y el dragón es un relato claroscuro que retrata esa problemática etapa vital donde la fértil e ingenua cosmovisión del niño entra en colisión con la complejidad de la vida adulta, añadiendo la trama fantástica del dragón Elliot que añade toneladas de ternura y sentimentalismo, sello inconfundible de la corporación. Eso sí, el nivel de detalle y realismo alcanzado en la creación virtual del quimérico animal es espectacular.

La versión que nos ofrece David Lowery, su primera incursión en el género, aporta un numeroso elenco de actores consagrados encabezado por Robert Redford y Bryce Dallas Howard y un guión fruto de un trabajo colectivo que rinde homenaje —por no decir que imita o reproduce— a conocidos personajes y situaciones de emblemáticos títulos: el chico asilvestrado de El pequeño salvaje (1970), la amistad entre niño y “monstruo” de E.T. El extraterrestre (1982) y la captura e intento de explotación comercial del mismo de King Kong (1933). 

Una resolución gratificante, en el que se elogia a la familia y se resuelven todas las desavenencias, es la guinda de un pastel servido para satisfacer públicos masivos sin un paladar demasiado exigente. Para qué arriesgar si la fórmula funciona.

Pau Vanaclocha


lunes, 22 de agosto de 2016

(2) CONSEJO DE FAMILIA, Constantin Costa-Gavras.

UN NEGOCIO FAMILIAR

El presente film viene a romper la imagen que teníamos de Costa-Gavras como especialista en cine político. Consejo de familia no es tanto una comedia propiamente dicha, pero contiene elementos suficientes de ironía, de paradoja e incluso de sarcasmo para que arranque más de una sonrisa en el espectador.

Efectivamente, el relato está contado en flashback por el hijo, cuya memoria adereza la narración con inexactitudes cronológicas y con exageraciones. Nos narra la evolución de un negocio familiar consistente en el robo de cajas fuertes, profesión en la que intervienen, de forma directa o indirecta, los padres, los hijos y un tío. Una familia aparentemente normal en la que el hijo se incorpora al trabajo al hacerse mayor, cuyo nivel de vida va mejorando, que se adapta a las nuevas tecnologías y que se integra en las multinacionales del delito, sin excluir el enfrentamiento generacional.

El interés del film reside en lo que puede tener de representativo este núcleo familiar tan atípico pero a la vez tan coherente con el entorno social, nacional e incluso internacional. El confort y la riqueza son fruto de las trampas y de la explotación ajena. Y las contradicciones: un grupo al margen de la ley que asume una moral típicamente burguesa y conservadora con colegios religiosos privados para los hijos, preocupación por la decencia de la chica, la apariencia de honorabilidad, etc.

Para conferir complejidad a la película, rehuyendo de fáciles esquemas psicoanalíticos o sociologistas, Costa-Gavras se ha preocupado de enriquecer a los personajes. Los niños no son ingenuos ni ignorantes, sino que chantajean y espían a sus padres; la esposa, desclasada de una familia rica y tradicional, se casó por amor a un ladrón en un ejercidio de independencia plenamente asumida. Finalmente, una defensa de la delación en determinadas circunstancias: el hijo denuncia a los suyos a la policía para poder elegir su propio estilo de vida. Para el director, evidentemente, la libertad individual está por encima de cualquier tipo de fidelidad, sea familiar o ideológica, que suponga un enclaustramiento.

Consejo de familia es un film correctamente realizado y sugestivo, pero a mi juicio no logrado plenamente porque la base dramática que lo sustenta presenta una serie de puntos débiles que no permiten profundizar con rigor en las propuestas que nos lanza.

José Vanaclocha


 

(1) ESTADO CRÍTICO, de Michael Apted.

SAINETE HOSPITALARIO

Construida al servicio del actor cómico Richard Pryor, esta comedia estadounidense consigue al menos no aburrir ni irritar. Y eso es gracias a que el realizador no deja que el peso de la película repose exclusivamente en la comicidad, insertando los gags en una compacta trama con algún componente de suspense y preocupándose de dar cierta entidad a los personajes secundarios. Además, Pryor está bastante contenido. Liviano entretenimiento.

José Vanaclocha



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