ALICIA A TRAVÉS DEL ESPEJO

Cuando Alicia despierta en el País de las Maravillas, la joven intentará cambiar el pasado con la ayuda de un artilugio conocido como la cronosfera, para rescatar a su amigo el Sombrerero Loco.

TRES RECUERDOS DE MI JUVENTUD

Paul Dedalus deja Tayikistán recordando su infancia en Roubaix; su familia; el viaje a la URSS; sus amigos; sus estudios en París; el doctor Behanzin; y, sobre todo, el amor de su vida.

UN DOCTOR EN LA CAMPIÑA

Todas las personas que viven en la campiña pueden contar con Jean-Pierre, el médico. Enfermo a su vez, acepta la llegada de Nathalie, recién llegada de su trabajo de hospital, para que le ayude.

¿QUÉ INVADIMOS AHORA?

Michael Moore se plantea una "invasión" por Europa, viajando allí para encontrar soluciones a los problemas internos de Estados Unidos e ironizando sobre su necesidad de tener un enemigo.

LOBO

Arabia, 1916. Theeb y su hermano Hussein, huérfanos de padre, viven con su tribu beduina en un rincón del Imperio Otomano. Un día llega a la región un oficial del ejército británico.

MAGALLANES

La anodina vida de Magallanes da un vuelco el día en que Celina, una mujer que conoció en los violentos años en que fue soldado del Ejército peruano, se sube a su taxi en plena calle de Lima.

EL HOMBRE QUE QUISO SER SEGUNDO

Vida y obra del pionero de cine español Segundo de Chomón (1871-1929). Precursor del cine mudo y de la técnica de la animación, fue un genio de los trucajes, las maquetas y el travelling.

EL PAÍS DEL MIEDO

Carlos, un hombre pacífico, ve alterada su vida cuando Marta, una niña de 13 años, se cruza en el camino de su hijo Pablo y comienza a extorsionar, primero al niño y después al padre.

jueves, 26 de mayo de 2016

(1) PASIÓN SIN BARRERAS, de Luis Mandoki.

EN BRAZOS DE UNA MUJER MADURA

Una madura camarera (Susan Sarandon) y un joven ejecutivo (James Spader), traumatizados por la traumática muerte de sus respectivos hijo y esposa, acaban viviendo una intensa relación, que les redime, a pesar de las notables diferencias —edad, cultura, raza, profesión, religión y situación económicaque les separan.

Ejemplo ilustrativo de un cine romántico puesto al día, Pasión sin barreras hace compatibles las ardientes escenas de cama con el eterno idealismo de la creencia en el amor como sentimiento mágico capaz de superar todas las dificultades hasta propiciar un final feliz.

Y así, el sexo les une y el ejecutivo acaba renunciando a su estatus para seguirla hasta Nueva York. El cine rosa de antaño es definido ahora como "cargado de esperanza", orgasmos incluidos. Tiempos modernos.

José Vanaclocha


 

(2) LA CHICA DE QUINCE AÑOS, de Jacques Doillon.

LOLITISMO

Al modo de Rohmer, Doillon se plantea las relaciones humanas como una especie de partida de ajedrez en la que los actos cotidianos llevan aparejados un simultáneo proceso de reflexión, en este caso acentuado por la presencia del propio Doillon en el reparto, como testigo excepcional.

En La chica de quince años se establece un peculiar ménage à trois entre un padre, un hijo y la amiga de éste, durante unas vacaciones en Formentera que sirve para sondear en la psicología de los protagonistas, especialmente en la personalidad de Juliette —mezcla de inocencia y sensualidad, de timidez y coquetería, objeto de deseo del padre y simple compañera de juegos de un hijo que va a evolucionar experimentando por primera vez el dolor de los celos.

El film es testimonio de un proceso de maduración personal caracterizado por la contradicción entre palabras y deseos, entre gestos y sentimientos, todo ello enmarcado en una estrategia de seducción que permitirá convertir a los jóvenes amigos en amantes y que alejará definitivamente al fascinado adulto de un universo afectivo y erótico, ya cerrado y excluyente, en el que se sentirá un intruso molesto.

Doillon ha contado la historia con sensibilidad y delicadeza, hablando de la pasión más que mostrándola, con un pudor exquisito que convierte una turbia manifestación de lolitismo en un relato romántico elaborado por un testigo en crisis existencial y al borde de la desesperación.

Para ello ha retomado todos los recursos narrativos y expresivos impuestos por la Nouvelle Vague treinta años atrás: escenarios naturales, escasos personajes, gestos cotidianos, momentos discontinuos, cámara funcional al servicio de los actores, economía de medios, planos largos, etc.

Pero lo que en Rohmer es una magistral simbiosis entre calculada espontaneidad y profunda reflexión sin pedantería, en La chica de quince años se torna pretenciosidad y artificio al notarse demasiado la "mano" del autor: no es lógico que unos inmaduros adolescentes, que están aprendiendo a vivir, hagan sesudas consideraciones de tipo psicológico, poético e incluso filosófico. El racionalismo cartesiano del cineasta francés establece unas relaciones de laboratorio donde las personas de carne y hueso, sus vivencias, quedan reducidas a conceptos abstractos diseñados sobre el papel.

Al finalizar, uno se pregunta si todas estas elucubraciones no serán otra cosa que el producto de una masturbación mental del típico cuarentón que, con su refinada cultura, no ha hecho sino sublimar y en cierto modo disfrazar una cruda realidad: el esplendor y la frescura de la belleza adolescente como algo inasequible para el testigo angustiado ante su propia decadencia vital. Visconti ya había expresado lo mismo y mucho mejor.

José Vanaclocha


(0) EL PLACER DE LOS EXTRAÑOS, de Paul Schrader.

TEDIO VERSUS MISTERIO

Ante el film de Schrader, ambientado en la ciudad de Venecia, uno no puede hacer otra cosa que añorar la lúcida crueldad de Eva (1962) de Joseph Losey, el elegante ingenio de Mujeres en Venecia (1967) de Joseph L. Mankiewicz o el patético decadentismo de Muerte en Venecia (1971) de Luchino Visconti. La película de este pretencioso guionista y director de cine estadounidense intenta alcanzar las cimas de la qualité y se queda en el aséptico y vacuo relato, poblado de personajes de cartón-piedra, en torno a una joven pareja afectada por el tedio atrapada por un perverso matrimonio de aristócratas sadomasoquistas durante sus vacaciones en la famosa ciudad italiana.

Si El placer de los extraños no funciona como film de intriga, ni como folleto turístico, ni como retrato psicológico ni como historia romántica... ¿alguien puede decirme para qué sirve?

José Vanaclocha


 

(2) CADILLAC MAN, de Roger Donaldson.

NEUROSIS YANKI

Sin alcanzar el rigor satírico y la dimensión corrosiva del maestro Billy Wilder, Cadillac Man es una apreciable comedia que logra destacar, sin embargo, de entre la mediocridad generalizada del cine USA que nos invade. Las divertidas situaciones, ofrecidas en clave de humor, no impiden neutralizar el trasfondo dramático que late en las mismas, a pesar del exceso de caricatura que aflora en varias ocasiones y de un final feliz que uno no sabe bien si obedece a las imposiciones de la taquilla o a las existencias de la comedia. El film aprovecha su liviano argumento para trazar una irónica consideración en torno al ciudadano medio —aquí vendedor de cochesque pasa de los apuros laborales, económicos y familiares a convertirse, gracias a la TV, en héroe agasajado y solicitado por todos.

El interés sociológico del film parece evidente al tratarse de un relato coral, con multitud de personajes que van poniendo al desnudo las obsesiones, mitos y lacras de la sociedad estadounidense: la persecución del éxito y la fama, la precariedad del empleo en el "Primer Mundo", las veleidades sexuales del macho donjuanesco, la crisis de la familia y la incomunicación entre padres e hijos, la violencia policial, etc.

Robin Williams ya no compone el arquetipo de hombre bonachón y empalagoso, sino el de un pícaro en la línea del Walter Matthau wilderiano. La cámara tiene una gran agilidad, al estilo reportaje televisivo en directo, y el ritmo no decae casi nunca, a pesar de la discutible construcción del relato, ya que la mitad o más de la película está ocupada por la secuencia del secuestro colectivo, llena de incidencias y bien resuelta narrativamente, pero quizá demasiado extensa en metraje.

Resumiendo, Cadillac Man es una cinta suficientemente entretenida, ideal para pasar un rato divertido.

José Vanaclocha


 

(1) SEDUCIR A RAQUEL, de Damian Harris.

VIVENCIAS AMOROSAS DE UN JOVEN LONDINENSE

La presente película es una comedia británica que pese a tener como eje narrativo las andanzas sentimentales de una joven pareja, poco tiene que ver con sus equivalentes estadounidenses, ya sean las cursis comedietas de los años 60, ya se trata de las escatológicas y machistas de los 80.

La "modernidad" de Seducir a Raquel se refleja en las situaciones, ubicadas en ambientes estudiantiles, con ordenadores, motos y guateques, pero dudo mucho de que esto sea suficiente para considerarlo un documento válido sobre el modo de vida de cierta juventud londinense actual. Del puritanismo tradicional se ha pasado a discretas escenas de cama, fugaces desnudos pectorales y sutiles alusiones a preservativos o masturbación.

Sin llegar a la virulencia o la corrosividad de algunas muestras del cine británico más reciente, la película discurre plácidamente entre dos aguas: la artificiosa amabilidad y superficialidad de los típicos relatos sobre lo maravilloso que es ser joven, por una parte, y la constatación agridulce de que la realidad nunca es una copia de los sueños y de que hay personajes y situaciones que no encajan bien con lo que la sociedad bienpensante establece como modélico, por otra.

José Vanaclocha


(1) DANNY, CAMPEÓN DEL MUNDO, de Gavin Miller.

CRÓNICA SOCIAL MALOGRADA

El presente film es la adaptación de un relato de Roald Dahl, escritor británico fallecido el año pasado, exmarido de la actriz Patricia Neal y autor de numerosas novelas y cuentos convertidos en películas, entre las que cabe destacar la estupenda Un mundo de fantasía (1971), de Mel Stuart.

Lamentablemente, la falta de talento de Gavin Miller le ha impedido sacar provecho de un material literario que podía haberse convertido en una divertida comedia estilo Ealing, en un sugestivo film de fantasía o en una aguda crónica social sobre la Inglaterra de los años 50.

Danny, campeón del mundo se parece emasiado a las cargantes fábulas disneyanas de ambiente familiar, con un ingenuo maniqueísmo poblado de buenos y malos de una pieza, excesiva caricaturización de personajes y una moraleja demasiado evidente. Aquí se condena la burocracia, la corrupción y la prepotencia del dinero mientras se alaba el afecto familiar y la vida sencilla y laboriosa, sin olvidar la defensa del ecologismo. Lástima que unos personajes voncencionales y una puesta en escena rutinaria convierten en ñoña y blandengue lo que pudo haber sido una película llena de atractivos.

José Vanaclocha


 

(0) EL IMPERIO DEL LEÓN, de Claude Lelouch.

CAMBIO DE AIRES

Basta repasar la filmografía de Lelouch para constatar el escaso aprecio que en la cartelera Turia sentimos por la obra de este realizador francés. Desgraciadamentem El imperio del león viene a confirmar sus peores defectos: superficialidad, artificiosidad, diálogos de telenovela barata, pseudomodernidad basada en clichés esteticistas procedentes del spot publicitario, visión de la alta burguesía y de las finanzas propias de reivstas ilustradas para "marujas" de peluquería...

Belmondo pasea su cara impasible de angustia existencial sin que logremos adivinar los motivos. Niño huérfano criado en un circo que llega a importante hombre de negocios que lo abandona todo para desaparecer y recorrer el mundo de incógnito, hasta que la nostalgia familiar le hace regresar.

Si esto es un aventurero y un cine de aventuras, que venga Bogart-Huston y lo vean. Un film particularmente irritante, inútil y falso.

José Vanaclocha


 

(2) ZANDALEE (EN EL LÍMITE DEL DESEO), de Sam Pillsbury.

DELIRIOS DE PASIÓN

Una hábil y espectacular grúa inicial permiet a la cámara mostrar el barrio de Nueva Orleans donde se desarrolla el drama: casas vetustas, basura, lluvia, traficantes de droga, bares tenebrosos... En este singular contexto se va a plantear un ménage à trois protagonizado por un antiguo profesor y poeta convertido en gris ejecutivo que intenta en vano salvar de la ruina la empresa de su padre; su atractiva y joven esposa, católica y con complejo de culpa al no poder reprimir la sexualidad que deja insatisfecha su impotente marido; y un amigo de éste, pintor bohemio y drogadicto cuya vida libre y apasionada logra sacudir la monotonía de la mujer atrapada en un matrimonio mediocre y aburrido.

Como en toda historia de amour fou, la lógica de la existencia cotidana y las normas de la convivencia social acaban derrumbándose ante el poder del deseo, ante el delirio de una pasión incontrolable que no conoce razones ni conveniencias. El placer de la carne será la forma de recobrar una autenticidad personal que frecuentemente lleva al fracaso y al sufrimiento: suicidio del marido y homicidio involuntario de la esposa.

El guión apunta unas posibilidades que el realizador no acaba de redonderar a pesar de contar con unos actores magníficos y con una cámara notable. La razón hay que buscarla en la tendencia de gran parte del cine USA actual de preferir el efectismo fácil y la imagen chocante a la sutileza y la profundización narrativa de una frase o de un gesto significativo.

Afortunadamente, no estamos ante un film que base todo su gancho comercial en el artificio sensacionalista de unas escenas escandalosas o insólitas. Zandalee (En el límite del deseo) es un interesante relato sobre una hermosa mujer que se debate entre dos hombres, entre dos formas de entender la vida, entre el raciocinio y el instinto, entre el sentimiento y el orgasmo, y que no halla solución razonable a sus vacilaciones e indecisiones vitales. Un film dramático donde el erotismo tiene un papel fundamental, aunque a uno le gustaría haberlo vivido más asociado a profundas y angustiosas cuestiones morales y psicológicas que a la mera exhibición de epidermis, tetas y pubis femeninos.

José Vanaclocha


 

(0) UN VAQUERO SIN RUMBO, de Simon Wincer.

UN WESTERN A LA DERIVA

La emigración de un vaquero experimentado, desde Estados Unidos a Australia, en busca de trabajo es el símbolo argumental de la crisis y práctica desaparición de un gran género cinematográfico, el western, que aquí se transforma en un híbrido con elementos propios del relato de aventuras y que, lamentablemente, adquiere todas las características del spaghetti-western: esquematización de personajes, efectismos narrativos y clichés convencionales de guión.

Luchas entre buenos y malos, héroe invencible que ni se despeina, tópica historieta de amor y defensa de los nativos masacrados por un malvado cacique nos retrotraen a los malos films almerienses d elos Balcázar, Elorrieta o Klimovsky.

José Vanaclocha


(2) ROCKETEER, de Joe Johnston.

UN HÉROE DEL CÓMIC

Para los profanos en la materia, The Rocketeer es un personaje ficticio creado por el ilustrador Dave Stevens, cuya primera aparición fue en Starslayer nº 2, publicada por la editorial Pacific Comics en abril de 1982. Creado como tributo a los héroes de guerra estadounidenses, se trata de un piloto de acrobacias llamado Cliff Secord que, a finales de los años 30, descubre un artilugio que le permite volar.

A pesar de su todavía reciente creación, el personaje recoge el tono y las peculiaridades del cómic clásico USA: ubicado en el período de entreguerras, su condición de bienhechor viene dado casi por casualidad y debe de aprender progresivamente a manejar el artefacto ya que al principio es sumamente torpe actuando en público.
 
Adaptado a la gran pantalla por Walt Disney Pictures bajo de la dirección de Joe Johnston, Rocketeer es un fresco y original relato superheroico que a pesar de su ligereza logra entretener al espectador. Cierto es que los personajes responden a manidos arquetipos de tebeo, la historia es excesivamente lineal y el desenlace previsible a más no poder. Pero la ambientación y puesta en escena están muy logradas y las escenas de acción son, sin duda, lo mejor del film. Recordemos que Joe Johnston es especialista en efectos especiales y ha trabajado en películas de las sagas Star Wars e Indiana Jones. Se nota.

Pau Vanaclocha


 

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