CAPITÁN AMÉRICA: CIVIL WAR

Después de que otro incidente involucre a Los Vengadores, aumentan las presiones para exigir más responsabilidades a los superhéroes. Esta nueva situación dividirá a Los Vengadores.

RATCHET Y CLANK, LA PELÍCULA

En el planeta Veldin, Ratchet sueña con convertirse en uno de los Galactic Space Rangers liderados por el carismático Qwark. Qwark convoca una prueba para incorporar nuevos miembros a su equipo.

FELIZ DÍA DE LA MADRE

Sandy es una mujer que lucha por mantener la cordura cuando su ex se casa con otra más joven que ella. Miranda es una presentadora estrella de una importante cadena de TV soltera y sin compromiso.

MONSIEUR CHOCOLAT

Historia del payaso Chocolat, el primer artista de circo negro en Francia, que tuvo un enorme éxito a finales del siglo XIX. Junto con el payaso Foottit, ambos fueron pioneros en crear un insólito dúo cómico.

LA PUNTA DEL ICEBERG

Una gran multinacional se ve sacudida por el suicidio de 3 de sus empleados. Sofía, alto cargo de la compañía, es la encargada de investigar lo sucedido.

LA NOCHE QUE MI MADRE MATÓ A MI PADRE

Isabel se debate entre su necesidad de sentirse valorada como actriz, sus inseguridades y su temor a envejecer. Todo confluye una noche en la que lsabel resulta ser la anfitriona de una cena muy especial.

EL CASO FRITZ BAUER

12 años después de la II G. M., el fiscal general Fritz Bauer se ha comprometido a detener a los criminales nazis. En 1957 obtiene el paradero del nazi Adolf Eichmann, antiguo miembro destacado de las SS.

VIAJE A ITALIA

Dos hombres, seis comidas en seis lugares diferentes en un viaje por carretera por Italia. Liguria, Toscana, Roma, Amalfi y terminando en Capri.

QUATRETONDETA

La mujer del viejo Tomás ha muerto, pero a él no le dejan enterrar el cadáver porque la familia de la difunta reclama el cuerpo en París. Tomás decide entonces robar el cuerpo para poder enterrarlo en Quatretondeta.

CRUMBS

Tras una serie de incidentes poco convencionales, nuestro héroe en miniatura se verá obligado a embarcarse en un viaje épico y surrealista que lo llevará a través del paisaje etíope post-apocalíptico.

MAÑANA

Tras la publicación de un estudio que anunció una crisis global para 2100, Cyril Dion y Mélanie Laurent entrevistan a un grupo de expertos para saber lo que podría provocarla y, sobre todo, la forma de evitarla.

domingo, 1 de mayo de 2016

(0) MANO A MANO CON PAPÁ, de Howard Deutch.

PADRE E HIJO

Producción de Metro Goldwyn Mayer (MGM) para toda la familia, es decir, con protagonista infantil guapito y listillo, huérfano de madre, que chantajea a su padre, un ladrón que acaba de dar un golpe, para que le atienda mejor, para acabar regenerándose y, de paso, conseguirle una novia guapa y atractiva que, además, es policía. Humor pedestre, personajes falsos y buenos sentimientos bastante indigestos. Lo mejor, el aire acondicionado.

José Vanaclocha


 

(1) JARDINES COLGANTES, de Pablo Llorca.

TEJIDOS Y NOVEDADES

La película ha recibido algunos galardones en diversos festivales a pesar de su limitado presupuesto, unos 50 millones de pesetas, y de ser el segundo largometraje del joven cineasta Pablo Llorca, un realizador cuya obra puede inscribirse en la órbita del "cine de autor", denominación que presupone un estilo personal pero también el riesgo del salto en el vacío y la posibilidad del consiguiente batacazo cuando fallan los parámetros del cine narrativo convencional.

Pero la postura del espectador de cine se parece mucho a la del potencial amante que espera y necesita ser seducido, en este caso por la pantalla, y lo cierto es que esta simbiosis apenas se ha producido en esta ocasión. A pesar de la buena fotografía de Gerardo Gormezano y de la presencia de buenos actores como Feodor Atkine e Icíar Bollaín, el relato empieza fallando por el ritmo, desesperadamente lento, con una sucesión de planos que apenas aportan información sobre los personajes y los conflictos, como si a estas alturas todavía estuvieran por descubrir las elipsis narrativas, la capacidad expresiva de los ángulos de cámara y la función creadora espacio-temporal del montaje.

Un remontaje del film con media hora menos de metraje quizá hiciera más ágil su ritmo pero no estoy segudo de que pudiera resolver el problema de su estilo, que no es naturalista pero cuya plasmación de un universo abstracto e imaginario, donde imperan unas pulsiones de violencia y de sexo de resonancias oníricas, carece de la suficiente complejidad y sutileza para que el ambiente claustrofóbico creado, huérfano de todo referente espacio-temporal naturalista, pueda convertirse en una meditación más universal sobre la condición humana.

Con unos diálogos bastante literarios y rebuscados, las metáforas del billar y del oficio del sastre, ejercicios artesanales donde prima la racionalidad frente a la brutal exteriorización de los instintos más primitivos, apenas tiene trascendencia.

Jardines colgantes puede ser vista como la formalización simbólica de un mundo poblado por seres mediocres y frustrados cuya única realizacion personal es el "voyeurismo", es decir, el limitarse a mirar aquello que no pueden hacer o poseer. Pero eso ya lo mostraron con más efectividad y belleza tanto Kieslowski en No amarás (1988) como Patrice Leconte en Monsieur Hire (1989).

José Vanaclocha


 

(0) MISIÓN EXPLOSIVA, de Dennis Hopper.

UN PROBLEMÁTICO TRASLADO

Una película "alimenticia" de Dennis Hopper, que aquí abandona su acidez característica de su cine más personal para aceptar el encargo de poner en pantalla un guión ajeno repleto de situaciones convencionales y personajes sin una base lógica rigurosa que conducen el relato por los caminos más trillados y previsibles.

Así pues, el conflictivo traslado de una hermosa "marine" delincuente a cargo de dos soldados de diferente carácter y veteranía, aún con la presencia de ligeras anotaciones satíricas y de la utilización de algunos encuadres estéticamente rebuscados, no deja de constituir el habitual discurso conformista y tópico sobre el ejército USA, el machismo y la mujer objeto. Una total decepción.

José Vanaclocha


 

(3) DESVÍO AL PARAÍSO, de Gerardo Herrero

PORTERO DE NOCHE

El segundo largometraje dirigido por Gerardo Herrero, productor de films innovadores y arriesgados, es una producción internacional con rodaje en Puerto Rico y dotado de un atractivo look que lo sitúa en la línea de ciertos artesanos del cine independiente USA. Desvío al paraíso puede clasificarse perfectamente como "cine de género", un thriller en este caso, ya que la utilización de determinadas convenciones narrativas están al servicio de la expresión y la potenciación de emociones: la intriga, el suspense y el terror.

El guión de Santiago Tabernero y Daniel Monzón, la sugestiva música de José Nieto y la fotografía de Alfredo Mayo sirven de base a un relato sólido y coherente con el que destaca especialmente la calidad del elenco actoral, mereciendo especial atención el británico shakespeariano Charles Dance, aquí un psicópata con la suficiente complejidad para que podamos observar en él rasgos de bondad junto a impulsos criminales incontenibles y que logran convertirle en una metáfora del Mal absoluto, como también lo fueron el protagonista de La noche del cazador (1955) o la ballena blanca de Moby Dick (1956).

Se ha dicho que Desvío al paraíso es, en el fondo, una historia de amor imposible, la del adulto a quien le gustan las niñas, un perverso dotado de ambigüedad. Tierno en el fondo pero de imposible redención. El personaje encarnado por Charles Dance es, también, una especie de demiurgo: su profesión polivalente de portero, vigilante y jardinero le permite escarbar en las vidas privadas ajenas e influir decisivamente en la trayectoria de las mismas. Su personaje es, por otro lado, el catalizador que viene a alterar el microcosmos, sólo en apariencia apacible, que representa la colonia de vecinos a donde llega dejando tras de sí un misterioso e inquietante pasado, un grupo de viviendas pobladas por seres solitarios, incomunicados y llenos de frustraciones a los que tanto el director como los propios actores logran dotar de humana complejidad.

La película alcanza elevados niveles de violencia y de morbo sexual, que van siendo ofrecidos paulatinamente en pequeñas dosis, pero casi siempre sugeridos de forma elíptica para que sea el espectador quien imagine las situaciones que no ve o que nunca suceden en realidad, sin duda como consecuencia de un ejercicio de autocensura de Gerardo Herrero, temeroso de llegar demasiado lejos, de profanar el tabú y encontrarse con problemas a la hora de la explotación comercial del producto.

Por eso, más convencional pero muy brillante en su elaboración, es el desenlace del film, una especie de mascletà donde el sadismo y la violencia estallan en varios frentes y tras la cual el malvado acabará purgando sus culpas. La fascinación se ha consumado y el objetivo ha sido alcanzado.

José Vanaclocha


(1) MAVERICK, de Richard Donner.

EL JUGADOR

Carente de buenas ideas originales, Hollywood ha recurrido frecuentemente a las series de TV de antaño, siendo la película que ahora nos ocupa la adaptación fílmica de un serial homónimo de gran éxito producida por Warner Brothers, cuyos capítulos fueron rodados entre 1957 y 1962, y cuyo protagonista principal estaba interpretado por James Garner. El personaje de Maverick, un jugador de póker y un timador profesional, fue recuperado en 1978 por Hy Averback, en un film que dirigió para televisión.

Donner y Gibson, tándem que se ha forrado con la franquicia Arma letal, llevan camino de hacer lo mismo con este Maverick. Sin embargo, nos encontramos ante un flojo western apuntalado por un guión mal construido y peor dirigido. En ese sentido, no vale ni como revisión del género en clave de comedia.

Y es que la historia hace aguas por todas partes. El pícaro protagonista se embarca en un torneo de póker que se organiza en un barco fluvial de Luisiana debiendo enfrentarse a otros exóticos personajes tan granujas como él, como la dulce Annabelle Bransford y el salvaje Angel. Todo se complicará cuando entre en escena el Marshall Zane Cooper. Los personajes con hondura no hacen acto de presencia en un relato sin el menor sentido dramático y con un ritmo irregular que llega a aburrir hasta el más aguerrido aficionado al cine del Oeste. Donner, que en Arma letal (1987) llegó a exhibir una gran capacidad de síntesis y nervio narrativo, se enreda en tramas insulsas y un humor demasiado tosco y vulgar. Una pena que se haya despilfarrado el popular elenco de actores que participan en la película, encabezados por Mel Gibson, Jodie Foster, James Garner, James Coburn y Alfred Molina.

Para pasar el rato... y a otra cosa mariposa.

Pau Vanaclocha


sábado, 30 de abril de 2016

(1) GANAR DE CUALQUIER MANERA, de William Friedkin.

CORRUPCIÓN EN EL DEPORTE

Afortunadamente no es una producción Disney, con la consiguiente apología del triunfo deportivo logrado gracias al esfuerzo y al tesón, sino un alegato contra la corrupción en el baloncesto universitario en Estados Unidos, manifestada tanto en el reclutamiento de dudosos estudiantes y en el soborno de jugadores para amañar resultados como en el cobro de suculentas fichas disfrazadas como regalos en una competición que por ser "amateur" debería excluir todo interés económico.

Nick Nolte es el protagonista, un entrenador preocupado tanto por su divorcio como porque su equipo ya no gana trofeos como antaño y debe reestructurar la plantilla con nuevas incorporaciones de prometedor futuro profesional. A su lado, como personajes secundarios, aparecen destacados jugadores de la NBA tanto en activo como ya retirados.

Al final se expone una moraleja de forma harto explícita: es mejor la honradez, el respeto a las reglas, que la victoria a cualquier precio. Logrará entretener a los aficionados a este deporte.

José Vanaclocha


 

(2) EL PICO DE LAS VIUDAS, de John Irvin.

SEDUCIDA Y ABANDONADA

El guión original de Hugh Leonard constituye una comedia de costumbres, con fuerte intención satírica, en torno a una comunidad irlandesa en los años 20, poniendo de relieve los hábitos, los ritos y los prejuicios ancestrales de sus habitantes, pudiendo en este sentido rastrearse la huella de John Ford a la hora de retratar esa cálida humanidad que envuelve a los personajes en los más diversos ambientes la misa, la taberna, el baile, la sesión de cine mudo, etc. sin olvidar la presencia constante y tradicional del consumo de alcohol.

Al logro de un film divertido y suavemente crítico contribuye no sólo la deliciosa música de Carl Davis y los paisajes bien fotografiados por Ashley Rowe, sino muy especialmente por la labor interpretativa de Joan Plowright, una respetable y rica viuda que domina la vida social de la comunidad, y de Natasha Richardson, una supuesta viuda inglesa con amplia experiencia mundana, cuyas relaciones con la solterona Mia Farrow ponen al descubierto el sustrato moral que preside las relaciones personales, con su falso puritanismo e hipocresía, los cotilleos, el odio antibritánico, los prejuicios de clase y las meras apariencias de honorabilidad.

José Vanaclocha



(2) PASSION FISH, de John Sayles.

DOS MUJERES EN LOUISIANA

John Sayles es un cineasta independiente estadounidense que nos dejó una buena impresión con Lianna (1983), un relato sobre relaciones lésbicas repleto de sutiles matices psicológicos. Passion Fish muestra una narrativa más lineal y sencilla al relatar el enfrentamiento entre dos mujeres, una famosa actriz de culebrones televisivos, parapléjica tras un accidente, y su asistenta, una joven negra ex-adicta a la cocaína.

El film aborda el drama de ambas protagonistas, los problemas psicológicos, profesionales y familiares que al principio las hacen chocar para terminar aceptándose en una relación de afecto mutuo tras un lento aprendizaje vital que les permite adaptarse y aceptar su situación real.

Así pues, la película nos relata el renacimiento humano de dos mujeres que abandonan la droga y el alcohol, a través de la comprensión y el cariño encontrados en la vida sencilla rural y en su relación con los demás, así como mediante el contacto con una Naturaleza hermosa enmarcada en las marismas de Louisiana que viene a ampliar y a enriquecer la experiencia vital de las protagonistas.

La labor interpretativa de Mary McDonell y una realización sin rebuscamiento formal alguno son las características más relevantes de un film correcto y sin excesivas pretensiones que quizá hubiera ganado con un metraje algo más reducido.

José Vanaclocha


 

(1) SPEED: MÁXIMA POTENCIA, de Jan de Bont.

A TODA VELOCIDAD

Opera prima del realizador holandés Jan de Bont, colaborador habitual de Paul Verhoeven y director de fotografía de films como La joya del Nilo (1985), La caza del Octubre Rojo (1990), Instinto básico (1992), Arma letal 3 (1992)etc.

El modelo desarrollado es el relato de acción, alcanzando un ritmo trepidante que apenas deja respirar al espectador, donde no cesan de suceder eventualidades desde el primero hasta el último minuto.

Jack Traven (Keanu Reeves) es un intrépido policía de Los Ángeles que deberá afrontar una dura prueba cuando queda atrapado en un autobús urbano que lleva instalada una bomba programada para explotar si el vehículo disminuye su velocidad a menos de 80 kilómetros por hora. Empieza así una loca carrera por la ciudad, con Jack intentando dar confianza a la joven pasajera (Sandra Bullock) que ha sustituido al conductor, herido por los secuestradores. 

El film, si bien consigue amenizar a un público adepto al género, despliega todo su potencial a la mayor gloria del espectáculo hollywoodiense pero al coste de desentenderse de la solidez de los personajes y de sus relaciones. Todo está orientado, pues, al entretenimiento previo pago en taquilla.

Pau Vanaclocha


 

(1) SUPERDETECTIVE EN HOLLYWOOD III, de John Landis.

ATRACCIÓN DE FERIA

Esta tercera entrega de las andanzas del detective Foley, encarnado por el cotizado actor negro Eddie Murphy, basa su éxito en dos paradojas: por un lado, el contraste entre estilo paródico y la violencia explícita; por otro, el carácter paleto del personaje, con ropa, lenguaje y gestos vulgares, que no le impide ser tremendamente listo y efectivo a la hora de combatir y vencer a los malos, elegantes y refinados.

Convertido así en héroe popular, el detective de Detroit Axel Foley logrará con su sola presencia que pase desapercibida la escasa consistencia del guión, donde la lógica cede y da paso a las exigencias de acción, es decir, a la espectacularidad y a los efectos especiales. El vistoso escenario de un gran parque temático para niños será el fascinante recinto que ocultará algo menos mágico y más trivial: una banda de falsificadores de moneda integrada incluso por policías corruptos.

El buen oficio de John Landis, algunos gags divertidos, un ritmo que nunca decae y una producción con abundantes dólares garantizan el contento de un público poco exigente a la hora de buscar entretenimiento y distracción.

José Vanaclocha


 

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