CAFÉ SOCIETY

Hollywood, años 30. Bobby aspira a convertirse en actor aprovechando los contactos de su tío Phil, un magnate de la industria. Allí conoce a Vonnie, la secretaria de su pariente.

KUBO Y LAS CUERDAS MÁGICAS

Kubo vive feliz en un pueblo hasta que un espíritu del pasado vuelve para vengarse de sus padres. Deberá localizar una armadura mágica para vencer al enemigo.

CUERPO DE ÉLITE

Los servicios secretos españoles reclutan a un Cuerpo de Élite que deberá detener a un terrorista que se ha apoderado de una vieja bomba sumergida en la playa de Palomares (Almería).

ELVIS Y NIXON

Richard Nixon recibió a Elvis en el Despacho Oval de la Casa Blanca el 21 de diciembre de 1970. Ambos tenían distintos intereses para que se diera ese encuentro.

HEIDI

Heidi es una huérfana criada por su abuelo en las montañas suizas. Un día su tía decide llevársela a Frankfurt para cuidar de Klara, una niña inválida de familia adinerada.

10 AÑOS Y DIVORCIADA

Nojoom, una niña de 10 años, desea divorciarse. Se alcanza un arreglo aceptable para todos excepto para la pequeña, que pronto verán que su vida cambia radicalmente.

VIAJE

Luciana y Pedro son dos jóvenes de espíritu libre cuyo destino los hace coincidir en una fiesta, en la que la atracción mutua los hace entregarse a sus más fuertes pasiones.

EXPERIMENTER: LA HISTORIA DE STANLEY MILGRAM

En 1961, Stanley Milgram llevó a cabo unos experimentos sobre la obediencia en la Universidad de Yale. La violencia del experimento hizo que Milgram fuera tildado de sádico y de monstruo.

miércoles, 24 de agosto de 2016

(2) STAR TREK: MÁS ALLÁ, de Justin Lin.

EL UNIVERSO TRIKKIE SE EXPANDE

Tercera entrega de la consolidada franquicia cinematográfica edificada desde el mayor respeto al espíritu de la serie televisiva original creada por Gene Roddenberry en 1966, Star Trek: Más allá cuenta como principal novedad el relevo de J. J. Abrams en la dirección y su sustitución por Justin Lin, un especialista en el género de acción que mantuvo el tipo en la saga Fast & Furious, y como curiosa anécdota la inclusión del actor Simon Pegg en el equipo de guionistas.



Star Trek: Más allá sigue manteniendo, afortunadamente, un nivel de calidad superior al habitual en un género plagado de convencionalismos y lugares comunes, resultando un relato entretenido que aporta grandes dosis de aventura, humor y ciencia-ficción tanto al público versado en el universo trekkie como al neófito.

El film no inventa nada nuevo, pero se agradece su condición de sano divertimento. Conocidos los personajes, la tecnología futurista y el tono desenfadado, ahora toca simplemente narrar una nueva misión de la célebre nave espacial Enterprise con la que explorar mundos desconocidos, desarrollar relaciones entre personajes y recuperar las reflexiones filosóficas de la serie fundacional, todo ello envuelto en una aureola de nostalgia lleno de guiños y referencias que los frikis agradecerán.

Pau Vanaclocha



(1) MI GENERAL, de Jaime de Armiñán.

PARÁBOLA DE LO MILITAR

Cervantes o Swift, con El Quijote o Los viajes de Gulliver, recurrieron a la parábola para expresar de forma satírica ideas que en su tiempo eran difícilmente tolerables por el poder establecido, alterando la lógica naturalista del relato con el objeto de descubrir mejor la incoherencia o la injusticia de las situaciones reales.

¿Es, pues, Mi general una parábola? Lo es en cuanto aborda el "delicado" tema del estamento militar en España. Armiñán recurre a la inversión de las relaciones jerárquicas: en un curso sobre armamento moderno, los generales son los alumnos que deben subordinarse a la disciplina impuesta por profesores que son jóvenes oficiales. Pero la película pasa de puntillas sobre cuestiones básicas: la obediencia del poder militar al civil, la plena asunción de la democracia, la modernización de una institución tradicionalmente conservadora que debe aceptar el pluralismo... para centrar su atención en el humor, esto es, los viejos generales que se comportan como traviesos y pícaros escolares, en medio de un torrente de blando humanismo y de buenos sentimientos que canalizan la suave crítica hacia aspectos individuales. El autoritarismo, el egoísmo, la vanidad o las deficiencias culturales son meros defectillos personales que no empañan la nobleza del colectivo, porque al final y en el fondo todos son estupendos, capaces de aprobar el curso e incluso de enamorarse.

Un plantel de excelentes actores hace lo que puede para sacar adelante esta simpática y amable comedia castrense.

José Vanaclocha


 

(4) SIN TECHO NI LEY, de Agnès Varda.

EL PRECIO DE LA LIBERTAD

El film cuenta la soledad y el vagabundeo de Mona, una chica marginada, por los pueblos y campos del sur de Francia. El relato es una especie de encuesta que empieza y termina con el descubrimiento de su cadáver, mostrando los testimonios de quienes la conocieron.

Mona intenta compaginar su libertad con la penuria física —hambre, frío, suciedad— inherente a su desarraigo, produciéndose en la gente "establecida" un contradictorio sentimiento de envidia/curiosidad/repulsión ante su vida bohemia, mientras ella por su parte intenta aprovecharse de las ventajas del "sistema" —comida, alojamiento— sin participar en sus inconvenientes —la disciplina y el esfuerzo de un trabajo—.

Varda ni condena ni redime a su protagonista, aunque la presente como una chica amoral, limitándose a mostrar los acontecimientos mediante continuos travellings laterales con una cámara que la sigue para dejarla al final del plano, retratando de forma realista los ambientes rurales y campesinos por los que ella deambula, dotando al conjunto de un patético tono de tristeza y desamparo, a lo que contribuye la misma interpretación hermética de Sandrine Bonnaire y la música atonal de la banda sonora.

Sin techo ni ley es una película muy interesante cuya estructura itinerante viene a enriquecer nuestro conocimiento de ese sector de población marginada que constituye el detritus económico de la llamada "sociedad del bienestar", haciéndonos meditar sobre el alto precio que hay que pagar por esa presunta libertad total que supone el desarraigo absoluto. Un film admirable, especialmente si contemplamos su rigor formal y conocemos las circunstancias de un rodaje casi improvisado, a partir de un guión mínimo, pero con abundante documentación previa —entrevistas, observaciones, etc.— obtenida sobre el terreno.

José Vanaclocha



martes, 23 de agosto de 2016

(3) LA ESTACIÓN DE LAS MUJERES, de Leena Yadav.

CONTUNDENTE MANIFIESTO FEMINISTA HINDÚ

Nos llega el tercer largometraje de la realizadora Leena Yadav, hija de un general del ejército indio en constante cambio de residencia, poseedora de estudios universitarios y responsable de trabajos en publicidad y en televisión. La estación de las mujeres, película muy premiada en festivales pero discutida en su país de origen, es una implacable denuncia de la situación subordinada y humillante de las mujeres hindúes, una rotunda crítica de los valores machistas y patriarcales dominantes, un testimonio rotundo de la represión sexual generalizada y un relato de fuerte carga emotiva. Es, sin duda, uno de los mejores títulos llegados últimamente del cine indio y, con toda seguridad, la que ha mejor ha plasmado una sensibilidad feminista militante.




Ubicada en un pequeño poblado del reseco noroeste de la extensa nación de Gujarat pero rodada en el vecino estado de Rajasthan, resulta sorprendente la cantidad de problemas que surgieron a la hora de su filmación: negativas para obtener la autorización por solicitarla una cineasta culta y vestida de forma moderna, los figurantes locales que no podían contener su excitación en las escenas de las bailarinas… En el film se muestra de forma clara el atraso, el apego a las viejas tradiciones, la misoginia, la represión sexual y la agresividad de los hombres, que consideran a las mujeres como meros instrumentos de su placer además de esclavas destinadas a las tareas domésticas y, en sus ratos libres, a trabajos agrícolas y a la confección de vestidos.

En la película las cuatro protagonistas acaban rebelándose contra las insoportables condiciones de vida a que están condenadas: violaciones, jóvenes viudas abocadas a la soledad, matrimonios con desconocidos concertados por los padres, novias adolescentes compradas por la familia del novio, maltratos físicos, la fertilidad como valor supremo, maridos borrachos y puteros, la condena social de las bailarinas-prostitutas ambulantes, el lesbianismo como remedio erótico femenino…

Para escribir el guión, durante el rodaje y después del estreno, la directora recibió numerosos testimonios sobre el objeto de la narración, que reclama la necesaria toma de conciencia y la reacción de la población femenina: como ejemplo, la solidaridad de género y la consideración de todos como seres humanos dignos de respeto al margen de su sexo, religión o casta. Pero las mujeres tienen que abandonar finalmente la aldea para marchar a la gran ciudad en busca de libertad, trabajo y dignidad.

La estación de las mujeres debe mucho a la buena fotografía de Russell Carpenter, a las canciones populares y al hábil montaje que la propia Leena Yadav realizó en Los Ángeles (USA). De visión muy recomendable.

José Vanaclocha


(3) LOS CABALLEROS BLANCOS, de Joachim Lafosse.

EL INFIERNO DE LAS BUENAS INTENCIONES

Joachim Lafosse es un prestigioso y galardonado cineasta belga de 41 años de quien pudimos ver estrenados en Valencia Propiedad privada (2006) y Perder la razón (2012). Los caballeros blancos es su sexto largometraje, rodado en Marruecos y premiado en el festival de San Sebastián con la Concha de Plata al mejor director. Constituye un relato complejo con personajes llenos de contradicciones ya que puede interpretarse también como una parábola sobre las difíciles relaciones entre Europa y África, con un fuerte contraste entre la riqueza y la pobreza que sólo puede generar desigualdades, abusos e injusticias.En la misión humanitaria que narra el film podemos atisbar una dimensión tanto política —el neocolonialismo— como moral —los límites de la solidaridad, convertida en caridad o en negocio— partiendo del error de querer hacer el bien sin respetar la soberanía de cada nación ni los sentimientos de los habitantes del llamado Tercer Mundo. Los miembros de la ONG Move for kid en este caso, con Jacques Arnault —el estupendo actor Vincent Lindon— al frente, acaban perdiendo contacto con la realidad y se inventan sus propias reglas del juego movidos por una mezcla de emociones y de intereses.




La película está inspirada en hechos reales: la operación Arca de Noé, que acabó en los tribunales, donde se debatió si los cooperantes eran sólo unos idealistas o si vulneraron conscientemente las leyes de un país extranjero. Pero Joachim Lafosse ha declarado que en su cine no interesa la fidelidad documental sino la creación imaginativa que ofrece la ficción al permitir reflexiones más ricas y profundas sobre el mundo desde un punto de vista más libre y personal, aunque también es posible que sus palabras obedecieran a una estrategia defensiva ante posibles demandas judiciales dado que su film es de los calificados como “políticamente incorrectos”.

En este caso, la ayuda humanitaria se dirige al Chad para recoger a pequeños huérfanos y entregarlos en adopción a familias francesas. Se trata de un país centroafricano, una república presidencialista con más de diez millones de habitantes y casi 1.300.000 km2 de territorio donde se habla francés, árabe y dialectos tribales. Desde su independencia en 1960 no han cesado las guerras territoriales y las civiles entre las diversas etnias, la última entre el ejército gubernamental y los rebeldes apoyados por Sudán, por lo que la ONU ha establecido una zona de seguridad en Darfur.

En este marco geopolítico se desarrollan los hechos narrados por la película, situaciones repletas de dificultades, problemas y presiones. Pero este plan humanitario, aparentemente altruista, lleva aparejadas elevadas sumas de dinero ya sea en forma de financiación por los futuros padres adoptivos, sobornos a los jefes de los poblados, gastos en transportes y en personal auxiliar, etc., todo lo cual confiere a la aventura una notable ambigüedad caracterizada por el choque entre las buenas intenciones, la dura realidad y los intereses ocultos. En resumen, la crónica de una misión imposible.

José Vanaclocha



(1) PETER Y EL DRAGÓN, de David Lowery.

MI AMIGO EL MONSTRUO

Posiblemente, la generación que ahora atraviesa los 40 retenga en la memoria fragmentos de una obra menor de Walt Disney titulada Pedro y el dragón Elliot (1977), candoroso musical que integraba dibujos animados y actores reales dirigido por Don Chaffey, en el que un niño huérfano y un simpático dragón protagonizaban divertidas aventuras. No llegaba al nivel de producciones anteriores de similares características como Mary Poppins (1964) o La bruja novata (1971), pero a un servidor le agradó su tono desenfadado y jocoso y, para la tosquedad de su técnica de animación vista a posteriori, resultaba hasta encantadora, con personalidad propia.




En pleno proceso de revisión y actualización de su vasto patrimonio, la casa del ratón nos ofrece un remake del citado film en el que no solo se adapta al formato digital con sus deslumbrantes posibilidades técnicas, sino que se acomoda a los gustos y tendencias del público infantil y juvenil actual, al precio de alterar completamente el tono de la cinta original. Así, la travesura es sustituída por el conflicto familiar; las canciones desaparecen de su banda sonora para centrarse en el drama personal; y se añaden las correspondientes dosis de mensaje ecologista. La visión de la infancia ha sido “oscurecida” para mostrar su faceta sombría y problemática, de acuerdo con los nuevos cánones posmodernos del cine infantil contemporáneo, al estilo de Donde viven los monstruos (2009), de Spike Jonze.

Como resultado, Peter y el dragón es un relato claroscuro que retrata esa problemática etapa vital donde la fértil e ingenua cosmovisión del niño entra en colisión con la complejidad de la vida adulta, añadiendo la trama fantástica del dragón Elliot que añade toneladas de ternura y sentimentalismo, sello inconfundible de la corporación. Eso sí, el nivel de detalle y realismo alcanzado en la creación virtual del quimérico animal es espectacular.

La versión que nos ofrece David Lowery, su primera incursión en el género, aporta un numeroso elenco de actores consagrados encabezado por Robert Redford y Bryce Dallas Howard y un guión fruto de un trabajo colectivo que rinde homenaje —por no decir que imita o reproduce— a conocidos personajes y situaciones de emblemáticos títulos: el chico asilvestrado de El pequeño salvaje (1970), la amistad entre niño y “monstruo” de E.T. El extraterrestre (1982) y la captura e intento de explotación comercial del mismo de King Kong (1933). 

Una resolución gratificante, en el que se elogia a la familia y se resuelven todas las desavenencias, es la guinda de un pastel servido para satisfacer públicos masivos sin un paladar demasiado exigente. Para qué arriesgar si la fórmula funciona.

Pau Vanaclocha


lunes, 22 de agosto de 2016

(2) CONSEJO DE FAMILIA, Constantin Costa-Gavras.

UN NEGOCIO FAMILIAR

El presente film viene a romper la imagen que teníamos de Costa-Gavras como especialista en cine político. Consejo de familia no es tanto una comedia propiamente dicha, pero contiene elementos suficientes de ironía, de paradoja e incluso de sarcasmo para que arranque más de una sonrisa en el espectador.

Efectivamente, el relato está contado en flashback por el hijo, cuya memoria adereza la narración con inexactitudes cronológicas y con exageraciones. Nos narra la evolución de un negocio familiar consistente en el robo de cajas fuertes, profesión en la que intervienen, de forma directa o indirecta, los padres, los hijos y un tío. Una familia aparentemente normal en la que el hijo se incorpora al trabajo al hacerse mayor, cuyo nivel de vida va mejorando, que se adapta a las nuevas tecnologías y que se integra en las multinacionales del delito, sin excluir el enfrentamiento generacional.

El interés del film reside en lo que puede tener de representativo este núcleo familiar tan atípico pero a la vez tan coherente con el entorno social, nacional e incluso internacional. El confort y la riqueza son fruto de las trampas y de la explotación ajena. Y las contradicciones: un grupo al margen de la ley que asume una moral típicamente burguesa y conservadora con colegios religiosos privados para los hijos, preocupación por la decencia de la chica, la apariencia de honorabilidad, etc.

Para conferir complejidad a la película, rehuyendo de fáciles esquemas psicoanalíticos o sociologistas, Costa-Gavras se ha preocupado de enriquecer a los personajes. Los niños no son ingenuos ni ignorantes, sino que chantajean y espían a sus padres; la esposa, desclasada de una familia rica y tradicional, se casó por amor a un ladrón en un ejercidio de independencia plenamente asumida. Finalmente, una defensa de la delación en determinadas circunstancias: el hijo denuncia a los suyos a la policía para poder elegir su propio estilo de vida. Para el director, evidentemente, la libertad individual está por encima de cualquier tipo de fidelidad, sea familiar o ideológica, que suponga un enclaustramiento.

Consejo de familia es un film correctamente realizado y sugestivo, pero a mi juicio no logrado plenamente porque la base dramática que lo sustenta presenta una serie de puntos débiles que no permiten profundizar con rigor en las propuestas que nos lanza.

José Vanaclocha


 

(1) ESTADO CRÍTICO, de Michael Apted.

SAINETE HOSPITALARIO

Construida al servicio del actor cómico Richard Pryor, esta comedia estadounidense consigue al menos no aburrir ni irritar. Y eso es gracias a que el realizador no deja que el peso de la película repose exclusivamente en la comicidad, insertando los gags en una compacta trama con algún componente de suspense y preocupándose de dar cierta entidad a los personajes secundarios. Además, Pryor está bastante contenido. Liviano entretenimiento.

José Vanaclocha



(0) GOTHIC, de Ken Russell.

LA VELADA DEL TERROR

Conociendo la afición de Ken Russell al desmadre y a la truculencia, era inútil esperar de él un acercamiento riguroso al tema del Romanticismo, movimiento artístico y cultural del siglo XIX. En Gothic, el realizador reúne en 1816 a los poetas británicos Byron y Shelley, con sus correpondientes compañeras, en una mansión suiza, donde tuvo lugar una noche de tormenta el famoso desafío literario sobre temas fantásticos que dio origen al monstruo de Frankenstein.

Pues bien, el cineasta apenas presta atención a sus personajes en cuanto adalides de la rebeldía contra el sistema establecido, sino que los convierte en peleles de un gran guiñol que, bajo el efecto de los opiáceos, liberan sus fantasmas interiores en torno a la muerte, el sexo y el incierto destino.

Y así, magia negra, citas culturalistas, psicoanálisis de pacotilla, disquisiciones metafísicas sobre el Bien y el Mal... componen un aquelarre presuntamente biográfico que debe casi todo, en su plasmación formal, a los baratos recursos expresivos del moderno cine de terror, es decir, a una sucesión de efectismos lumínicos y sonoros, un repertorio de sustos y una orgía de sangre que envuelven las convulsiones de unos actores en pleno delirio histérico.

A mi entender, Gothic es un film pretencioso y difícilmente soportable.

José Vanaclocha


 

(3) LOS BALIZADORES DEL DESIERTO, de Nacer Khemir.

FÁBULAS Y LEYENDAS

Frente a las mascaradas pseudoorientalistas del cine de género hollywoodiense de los años 40 y 50, la tunecina Los balizadores del desierto se inspira en el más genuino sabor árabe, al modo de Las mil y una noches, recurriendo a fábulas y leyendas de transmisión básicamente oral, de forma paralela a como Mizoguchi nos mostraba las viejas tradiciones japonesas o John Ford recreaba la épica colonizadora del Oeste americano.

Y así, la película de Nacer Khemir, 1er premio en la VI Mostra de Cinema del Mediterrani, supone una mirada poética y nostálgica desde el presente hacia el pasado, en un salto temporal plasmado estilísticamente sin estridencias, en un intento de recuperar las raíces de una cultura secular amenazada y ahogada por el "progreso".

La antigua ciudad invadida y casi sepultada por la arena del desierto es el lugar fantasmal, más allá del tiempo y del espacio reales, que premite construir esta hermosa fábula enhebrada de historias secundarias y de relatos encadenados, desde la huida de los jóvenes y los juegos de los niños a la añoranza de una lejana Córdoba, paraíso perdido adornado por fuentes y jardines.

El film nos es contado desde diversos puntos de vista, pero siempre lo "moderno" sucumbe ante la fascinación de lo tradicional: la lógica, el consumo y la productividad retroceden ante el misterio, la imaginación y el juego.

¿Una película reaccionaria? ¿Una sublimación lírica de la miseria y del inmovilismo? No me atrevería a afirmarlo. Digamos que Los balizadores del desierto aborda la realidad desde otro punto de vista. Aquí las contingencias sociales y políticas quedan trascendidas por la evocación de una serie de vivencias y de creencias populares profundas que constituyen un sustrato étnico y antropológico que nunca deberían destruirse u olvidarse.

José Vanaclocha


 

Twitter Facebook Favorites More